“Mi único vicio es el escolazo sobre todos los burros”.

Cuando ya era un artista consagrado en el país y en el extranjero, el Zorzal Criollo se presentó en nuestra ciudad. La primera vez fue una tarde durante una fiesta popular de fin de año en el Anfiteatro del Lago junto a José Razzano y Emilio Bó como parte del Trío Nacional. Al año siguiente, el 25 de enero de 1916 lo hizo en el Teatro Olimpo, el primer gran teatro de La Plata (que después de un largo recorrido se mantuvo en pié y hoy es el Teatro Municipal Coliseo Podestá) para interpretar un cuadro de la obra “Juan Moreira”; más tarde volvió a encontrarse con los platenses en octubre de 1922, en noviembre de 1926, en los meses de septiembre y en octubre de 1927 en el Cine Select. La última vez, ya consagrado como solista, fue en mayo de 1933 en el Cine Teatro Astro, de calle 48 entre 7 y 8, en una presentación que en su crónica, el diario local definió como “La gran noche de Gardel en la ciudad”.

«Soy nada más que un cantor de lindas formas musicales de mi tierra, que trato de interpretar lo mejor que puedo; y si se me permite la inmodestia, estoy seguro que al tango hay que cantarlo como yo trato de hacerlo.»

Gardel fue también un conocido burrero y tuvo varios caballos que corrieron en nuestra ciudad además del famoso “Lunático” que montaba su amigo Leguisamo. En el hipodromo local corrieron «La Pastora», una hembra alazana, que corrió en cinco oportunidades y ganó en una (2 de abril de 1931) conducida por el jockey Jesús Bastía (quien falleció en ejercicio de la profesión en el Hipódromo de La Plata el 2 de abril de 1940 conduciendo a la yegua «Ramiza»); «Mocoroa», un macho zaino, que corrió cinco veces y ganó sólo una (18 de abril de 1935) conducido por el jockey Tomás Albertini. También se presentaron «Amargura», una hembra alazana, que corrió tres carreras; y «Explotó», un macho alazán, que corrió en siete oportunidades. De estos dos ejemplares ninguno logró ganar.